lunes, 23 de diciembre de 2013

Dies de llum I

Podriem dir que tinc un problema... un gran problema potser, depenent de la visió de cadascú de vosaltres, alguns sou més tiquismiquis, altres sou més racionals (que no més intel·ligents), altres potser no teniu problemes, llavors probablement no podreu a arribar a entendre el que us diré.


Bé, el fet és que no entenc a les persones ni les entendré mai. Per què fan el que fan? Per què diuen el que diuen? Per què somriuen quan no toca? O per què ploren o s'enfaden o riuen o insulten o...
No entenc a les persones, i això és així, no entenc el seu comportament, la seva forma de ser i fer, el per què decideixen ser bones persones per a alguns i dolentes per a altres, o per què es contradiuen... Qui sap si alguna vegada en trobaré una resposta.

Però clar, pensant i pensant he arribat a la conclusió que potser el problema no és realment aquest, que el problema no és el comportament dels altres, potser això només és una frase que dic com a excusa per ni intentar-ho ni pensar-hi, potser el problema és molt més gros, potser el tinc jo, potser no, potser per entendre els demés, primer m'he d'entendre a mi mateixa., però diguem que això ja ho deixo per un altre dia.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Días de frío II.

¿Alguna vez has pensado en qué pasaría si todo cambia?

                                          Miedo, inseguridad, pánico.

Muchos tenemos miedo a los cambios, algunos pueden tenerlo a pequeña escala, pero la gran mayoría tenemos ese miedo a los grandes cambios.
Quien sabe si un pequeño acto tuyo hace que todo, absolutamente todo cambie y que nada de lo que has conocido hasta ahora exista.
 

¿Y si nos quedamos sin nadie?
¿Y si ya no creemos ser quienes somos?
¿Y si de pronto todo es distinto?
¿Y si no somos capaces de aceptar ese cambio?

¿Y si...?

A lo mejor debemos dejar de mirar atrás, alejar el pasado que nos atormenta y vivir de una maldita vez la vida que nos ha tocado disfrutar.




miércoles, 19 de diciembre de 2012

Días de frío I.

Ella seguía en casa sin saber exactamente qué hacer con su vida.
Por mucho que pensara nunca conseguía una respuesta a sus dudas.
Le daba la sensación que todo el mundo ya seguía su rumbo y que ella no paraba de buscar su camino, el camino que intentaría seguir, con los pies firmes, toda su vida.
Ella vivía como en una nube de papel, con miedo a que su escudo se rompiera de la noche a la mañana... lo que ella no sabía es, que pronto, dicho escudo iba a romperse y que por suerte, o mala suerte, le tocaría vivir su vida y empezar a caminar por ella misma. 

Así que cada noche dormía con el miedo de despertar y que todo hubiera cambiado, de lo que no se dio cuenta era que las cosas ya estaban cambiando mientras ella seguía soñando con tocar las estrellas.


miércoles, 16 de mayo de 2012

Y para postre: falsedad.

Hay una especie de seres humanos, si se les puede llamar así, un poco peculiares.
Los humanos tendimos a juntarnos en sociedad, puede que sea para no sentirnos solos, puede que simplemente lo hagamos al haberlo visto siempre así.
De momento, todo bien.
El problema viene cuando esa especie de humanos empiezan a usar el termino: amistad. Más problema es cuando la defienden.


¿Y qué defienden exactamente?


Defienden ese sentimiento, el mantenerse todos unidos. Tienen la obligación de contárselo todo, hasta en las horas en que van a cagar, sino ya empiezan: "No me cuentas las cosas", "¿Por qué le has contado eso a Mari Pepa y a mi no?" IMBÉCILES.


Defienden algo que ellos mismos destruyen. Ese grupo de seres humanos, son muy valientes cuando van juntos, y siempre bajo el lema de "best friends for ever and ever, and ever, and ever". 
Parece todo muy bonito, pero algo falla, cuando van por separado. Esos humanos se insultan, no olvidéis que nunca a la cara, de dos en dos van dejando verdes a los demás... entonces, ¿qué sentido tiene esa palabra que tanto defienden? ¿es eso para ellos la amistad?
Yo solo veo falsedad en sus actos. Os aconsejo que dejéis de llamaros amigos si continuáis falseando entre vosotros.


La falsedad vuela y con ella la verdad, de tal modo que, cuando ese grupo de humanos se dan cuenta de su propio engaño, ya es demasiado tarde para cambiar.

sábado, 12 de mayo de 2012

Días de lluvia II



Todo sigue tan jodidamente igual.
Las mismas miradas, las mismas sonrisas, la misma gente pasando por el mismo lugar, el mismo tiempo que te hace recordar lo mismo de siempre, los mismos pasos, uno, dos, tres, los mismos lugares, las mismas palabras... Me aburren.


Cada día es exactamente como el anterior y no hay nada más que explicar.

Odio tanto la vida rutinaria. 

lunes, 30 de abril de 2012

Días de lluvia I

Quejas, quejas, quejas, quejas.
Te quejas de lo que es perfecto sin conocer la perfección. Te quejas de las sonrisas que encuentras cada mañana. Te quejas de ser feliz. Te quejas de no tener una vida mejor. Te quejas de cosas estúpidas.

Crees estar haciéndolo todo bien, pero llegará el día en que te darás cuenta de todo lo que has perdido, de no haber apreciado lo que tenías en tu mano.
¿Quién eres? ¿Dónde estás? Ya no veo a la persona que una vez conocí. Ahora solo veo egoísmo en tus actos, hipocresía en tus palabras, ignorancia en tu mirada.

Puede que ya no esté en tu vida cuando salgas de esa burbuja artificial que tu has creado.


domingo, 5 de febrero de 2012

Días de Blanco V.

Siempre veía a la misma persona, una y otra vez, sin tener remota idea de quien era.
Se la veía distante, sola, con la mirada perdida, sin ánimos...
Parecía una persona indiferente, que no le importaba nada, ni siquiera a ella misma. Siempre cuando la veía con sus amigos, cambiaba totalmente, continuamente estaba riendo, con una sonrisa en la cara.  Observándola descubrí que no era una persona tan indiferente como creía, siempre se preocupaba por sus amigos, que eran su familia, cuando ellos estaban mal, fueran las tres de la madrugada, siempre iba, los consolaba y los aconsejaba.


Pero esa persona cada vez estaba peor, se quedaba sin vida por dársela a los demás...


Aunque siempre parecía que ella estuviera bien y que era fuerte... ella solo quería que de vez en cuando le preguntaran: "¿Cómo estás?" o "¿Cómo te ha ido el día?".
O cuando ella pedía ayuda, todos aquellos amigos por los cuales dio la vida, la ayudaran.


Pero por más que chillara nunca la escuchaban, por más que pedía ayuda nunca aparecían.


Ella lo dio todo lo que tenía...