Ella seguía en casa sin saber exactamente qué hacer con su vida.
Por mucho que pensara nunca conseguía una respuesta a sus dudas.
Le daba la sensación que todo el mundo ya seguía su rumbo y que ella no paraba de buscar su camino, el camino que intentaría seguir, con los pies firmes, toda su vida.
Ella vivía como en una nube de papel, con miedo a que su escudo se rompiera de la noche a la mañana... lo que ella no sabía es, que pronto, dicho escudo iba a romperse y que por suerte, o mala suerte, le tocaría vivir su vida y empezar a caminar por ella misma.
Así que cada noche dormía con el miedo de despertar y que todo hubiera cambiado, de lo que no se dio cuenta era que las cosas ya estaban cambiando mientras ella seguía soñando con tocar las estrellas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario