Antes de pasar a secundaria, la consideravan un caso perdido. Me dijo que solo hacia maldades. Se mezclaba con malas compañias. Atacaba sin piedad a la gente que lloraba y pedía ayuda.
-Tienes muchos humos para ser tan debilucha!
-Sososocorroo...
-Muerete de una puta vez idiota!
Daba palizas hasta dejar a su adversario sangrando y destrozado. Y también se las daban a ella.
-Has visto eso? - le decia una señora a la otra.
-Qué verguenza, deberiamos llamar a la policia.
Estaba tirada en el suelo, golpeada y llena de sangre.
-¿Qué coño estáis mirando zorras? ¡¡Largaos si no queréis que os parta la cara!! -les dijo.
-...
-Da hasta miedo. ¿Cómo la habrán educado sus padres? - se limito a decir una señora.
Me dijo que sus padres... estar estaban, pero el ambiente en su casa era frío, muy frío. Y soltó una risa incómoda al comentármelo. Su padre nunca se paraba a pensar en los asuntos de la familia, su madre sólo se preocupaba por contentar a su padre. Nunca salían juntos a ninguna parte y era raro que comieran juntos en la misma mesa. Ni siquiera recordaba que la huebieran abrazado nunca.
-¡¡Fuera de aquí!! eres una verguenza para esta familia!-le dijo su padre mientras le pegava-¡En este mundo, hay personas necesarias y personas inecesarias! Y tú eres del segundo grupo, niñata egoista! Si piensas seguir así, no te molestes en volver a poner un pie en esta casa!
-Gina ay, Gina ¿Por qué te has vuelto así? ¿Sabes cuánto se enfada tu padre conmigo por tu culpa? ¿Eres consciente de lo que dicen los vecins de nosotros? -Decía su madre- Dime... ¿Por qué?
-Pues entonces, no haberme tenido. Yo no... ¡¡Yo no pedí venir al mundo!!-Dijo ella.
Me dijo que sintió que se hacía pedazos como si estuviera hecha de cristal. No podía confiar en sus padres. Ni en sus compañeros, porque se habían vuelto contra ella. Todos querían herirla. En plena noche recorría las calles con su moto, no sabia si reír o echarse a llorar. Y a ninguna a la vez, estaba perdida. En el instituto...
-¡¡Gina Slater!! ¿¡Qué haces con esa pinta?! Para una vez que apareces por la escuela... ¿¡Crees que vistiendo así eres mejor que los demás?! Ven conmigo, tenemos que hablar contigo y con tus padres también. - Le dijo el profesor.
Había ido tan pocas veces al colegio... que podía contarlas con los dedos de la mano. Por eso... fue pura casualidad que, precisamente aquel día... le conociera.
-Señor...
-¿¡No te das cuenta de que tu actitud es vergonzosa!? Sólo causas problemas a tu alrededor... Molestas a todos los alumnos que se toman sus estudios enserio...
-¡¡Cierra la puta boca!! - les dijo ella con una silla en la mano dispuesta a tirarsela encima de algien. - ¿Crees que me voy a acojonar si me gritas?! ¿Eh?
-Estate quieta! ¿Has conseguio contactar con sus padres?
-Quédate ahí hasta que vengan tus padres a buscarte!
-¡¡No huyáis cobardes!! ¿Si no tenéis huevos para quedaros, para qué me hacéis venir? ¡¡Podéis esperar sentados!! ¡¡Mis padres no van a aparecer!!- les dijo ella chillando.
-...¿Por qué estás tan enfadada? - le dijo un profesor que no conocia de nada.
-¿Eh¿ ¿Quién coño eres tú? Vete a echarle tus sermones a otra tío.
- No voy a sermonearte. Sólo te pregunto por qué te pones así.
-¿¡¡Y eso a ti qué te importa!!? ¡¡Piérdete!!
-Sí que me importa. Siento curiosidad. -Le dijo el profesor.
-¡Por todo capullo! TODO, TODO!!! Todo me cabrea!! Ellos...los otros... y los demás allá. ¡ Tú también! ¡¡Odio a todo el mundo!! OS ODIO! Me tratáis como si fuera mierda. Y los mierdas sois vosotros. ¡¡No sois nadie para juzgarme!-dijo ella pegando un golpe a la mesa y continuó- ojalá... ojalá desaparecierais todos. Todos vosotros. ¡¡Deberíais estar muertos!! ¡¡Moríos!! Pudríos, desapareced, Haceros pedazos!!
-Sin embargo... quieres que alguien se preocupe por ti ¿verdad? Que la gente te mire de verdad. Que otros te necesiten. Que te oigan. Te escuchen. Te entiendan. Y te acepten. Qe alguien... te quiera. Almenos... eso es lo que yo quiero. -Le dijo el preofesor, y se quitó las gafas.
-¿Por qué..? No sé por qué me he vuelto así. Y yo... soy la primera que se lo pregunta. ¿Por qué soy así? ¿Dónde me equivoqué? ¿Qué fue lo que hice mal? Me siento tan triste... tan sola... -Lo dijo mientras empezó a llorar.
Como ser humano, queria convertirse en una persona capaz de amar y ser amada. Quería ser feliz. Eso es todo lo que a podido ser. Y sin embargo...
-¿te sientes sola? Muy bien. Vamos a largarnos de aquí. Los dos. - Le dijo el profesor.
-Pero... ¡Oye!
-Ah, sí. Me llamo Patrick Bell, encantadode conocerte.
Su primera impesión fue que se trataba de un profesor muy raro.
-oye... ¿Seguro que podemos hacer esto?
-¿Por qué lo preguntas?
-Porque eres un profesor... y esto... ¿No te la cargarás?
-No te preocupes. No soy más que un estudiante de magisterio en prácticas, con muy pocas ganas de trabajar.
Me dijo que en aquel momento no supo si era un chico muy educado... o un completo hipócrita. Acababa de llevarse del solegio a una alumna a la que acababa de conocer... y estaba sentado comiendo con ella, como si nada. Su comportamiento le parecía irracional.
-¿Por qué... te preocupas por mí? -le preguntó ella.
-Bueno. ¿Por qué crees tú?
-¿... por qué te intereso?
- Eso es. Porque me interesas... ¿Ves? - le levanto todo ese pelo que le tapava los ojos.
Aquel día sólo entendió una cosa. Que los fideos a los que la había invitado estaban muy buenos.
-¿A mí no me toques! -Le dijo ella
-Usted perdone. haha.
Me dijo que fue como echarle sal a sus herdias. Pero que aquellos fideos le habían sabido a gloría... entrecerró los ojos y sonrió.
-Sososocorroo...
-Muerete de una puta vez idiota!
Daba palizas hasta dejar a su adversario sangrando y destrozado. Y también se las daban a ella.
-Has visto eso? - le decia una señora a la otra.
-Qué verguenza, deberiamos llamar a la policia.
Estaba tirada en el suelo, golpeada y llena de sangre.
-¿Qué coño estáis mirando zorras? ¡¡Largaos si no queréis que os parta la cara!! -les dijo.
-...
-Da hasta miedo. ¿Cómo la habrán educado sus padres? - se limito a decir una señora.
Me dijo que sus padres... estar estaban, pero el ambiente en su casa era frío, muy frío. Y soltó una risa incómoda al comentármelo. Su padre nunca se paraba a pensar en los asuntos de la familia, su madre sólo se preocupaba por contentar a su padre. Nunca salían juntos a ninguna parte y era raro que comieran juntos en la misma mesa. Ni siquiera recordaba que la huebieran abrazado nunca.
-¡¡Fuera de aquí!! eres una verguenza para esta familia!-le dijo su padre mientras le pegava-¡En este mundo, hay personas necesarias y personas inecesarias! Y tú eres del segundo grupo, niñata egoista! Si piensas seguir así, no te molestes en volver a poner un pie en esta casa!
-Gina ay, Gina ¿Por qué te has vuelto así? ¿Sabes cuánto se enfada tu padre conmigo por tu culpa? ¿Eres consciente de lo que dicen los vecins de nosotros? -Decía su madre- Dime... ¿Por qué?
-Pues entonces, no haberme tenido. Yo no... ¡¡Yo no pedí venir al mundo!!-Dijo ella.
Me dijo que sintió que se hacía pedazos como si estuviera hecha de cristal. No podía confiar en sus padres. Ni en sus compañeros, porque se habían vuelto contra ella. Todos querían herirla. En plena noche recorría las calles con su moto, no sabia si reír o echarse a llorar. Y a ninguna a la vez, estaba perdida. En el instituto...
-¡¡Gina Slater!! ¿¡Qué haces con esa pinta?! Para una vez que apareces por la escuela... ¿¡Crees que vistiendo así eres mejor que los demás?! Ven conmigo, tenemos que hablar contigo y con tus padres también. - Le dijo el profesor.
Había ido tan pocas veces al colegio... que podía contarlas con los dedos de la mano. Por eso... fue pura casualidad que, precisamente aquel día... le conociera.
-Señor...
-¿¡No te das cuenta de que tu actitud es vergonzosa!? Sólo causas problemas a tu alrededor... Molestas a todos los alumnos que se toman sus estudios enserio...
-¡¡Cierra la puta boca!! - les dijo ella con una silla en la mano dispuesta a tirarsela encima de algien. - ¿Crees que me voy a acojonar si me gritas?! ¿Eh?
-Estate quieta! ¿Has conseguio contactar con sus padres?
-Quédate ahí hasta que vengan tus padres a buscarte!
-¡¡No huyáis cobardes!! ¿Si no tenéis huevos para quedaros, para qué me hacéis venir? ¡¡Podéis esperar sentados!! ¡¡Mis padres no van a aparecer!!- les dijo ella chillando.
-...¿Por qué estás tan enfadada? - le dijo un profesor que no conocia de nada.
-¿Eh¿ ¿Quién coño eres tú? Vete a echarle tus sermones a otra tío.
- No voy a sermonearte. Sólo te pregunto por qué te pones así.
-¿¡¡Y eso a ti qué te importa!!? ¡¡Piérdete!!
-Sí que me importa. Siento curiosidad. -Le dijo el profesor.
-¡Por todo capullo! TODO, TODO!!! Todo me cabrea!! Ellos...los otros... y los demás allá. ¡ Tú también! ¡¡Odio a todo el mundo!! OS ODIO! Me tratáis como si fuera mierda. Y los mierdas sois vosotros. ¡¡No sois nadie para juzgarme!-dijo ella pegando un golpe a la mesa y continuó- ojalá... ojalá desaparecierais todos. Todos vosotros. ¡¡Deberíais estar muertos!! ¡¡Moríos!! Pudríos, desapareced, Haceros pedazos!!
-Sin embargo... quieres que alguien se preocupe por ti ¿verdad? Que la gente te mire de verdad. Que otros te necesiten. Que te oigan. Te escuchen. Te entiendan. Y te acepten. Qe alguien... te quiera. Almenos... eso es lo que yo quiero. -Le dijo el preofesor, y se quitó las gafas.
-¿Por qué..? No sé por qué me he vuelto así. Y yo... soy la primera que se lo pregunta. ¿Por qué soy así? ¿Dónde me equivoqué? ¿Qué fue lo que hice mal? Me siento tan triste... tan sola... -Lo dijo mientras empezó a llorar.
Como ser humano, queria convertirse en una persona capaz de amar y ser amada. Quería ser feliz. Eso es todo lo que a podido ser. Y sin embargo...
-¿te sientes sola? Muy bien. Vamos a largarnos de aquí. Los dos. - Le dijo el profesor.
-Pero... ¡Oye!
-Ah, sí. Me llamo Patrick Bell, encantadode conocerte.
Su primera impesión fue que se trataba de un profesor muy raro.
-oye... ¿Seguro que podemos hacer esto?
-¿Por qué lo preguntas?
-Porque eres un profesor... y esto... ¿No te la cargarás?
-No te preocupes. No soy más que un estudiante de magisterio en prácticas, con muy pocas ganas de trabajar.
Me dijo que en aquel momento no supo si era un chico muy educado... o un completo hipócrita. Acababa de llevarse del solegio a una alumna a la que acababa de conocer... y estaba sentado comiendo con ella, como si nada. Su comportamiento le parecía irracional.
-¿Por qué... te preocupas por mí? -le preguntó ella.
-Bueno. ¿Por qué crees tú?
-¿... por qué te intereso?
- Eso es. Porque me interesas... ¿Ves? - le levanto todo ese pelo que le tapava los ojos.
Aquel día sólo entendió una cosa. Que los fideos a los que la había invitado estaban muy buenos.
-¿A mí no me toques! -Le dijo ella
-Usted perdone. haha.
Me dijo que fue como echarle sal a sus herdias. Pero que aquellos fideos le habían sabido a gloría... entrecerró los ojos y sonrió.