Se la veía distante, sola, con la mirada perdida, sin ánimos...
Parecía una persona indiferente, que no le importaba nada, ni siquiera a ella misma. Siempre cuando la veía con sus amigos, cambiaba totalmente, continuamente estaba riendo, con una sonrisa en la cara. Observándola descubrí que no era una persona tan indiferente como creía, siempre se preocupaba por sus amigos, que eran su familia, cuando ellos estaban mal, fueran las tres de la madrugada, siempre iba, los consolaba y los aconsejaba.
Pero esa persona cada vez estaba peor, se quedaba sin vida por dársela a los demás...
Aunque siempre parecía que ella estuviera bien y que era fuerte... ella solo quería que de vez en cuando le preguntaran: "¿Cómo estás?" o "¿Cómo te ha ido el día?".
O cuando ella pedía ayuda, todos aquellos amigos por los cuales dio la vida, la ayudaran.
Pero por más que chillara nunca la escuchaban, por más que pedía ayuda nunca aparecían.
Ella lo dio todo lo que tenía...

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